se me rompió la muñeca. me refiero a que se me rompió no la muñeca ósea, sino la de jugar. Me quebró. Quebró mi vida. No, no os lo podéis imaginar. Se había vuelto loco. Un monstruo. No vayáis nunca a la consulta de un psicoanalista. La tan mentada transferencia es una estupidez como la copa de un pino. Todos estamos perpetuamente "transferenciando" sobre los demás, porque somos el resultado de una historia personal. Es lógico, es natural. Nos relacionamos con los demás según cómo nos hemos relacionado con el mundo al que vinimos, de pequeñitos. Pero ése no es motivo para que nos tengan veinte años en un diván. Menudo chollo el de los psicoanalistas. Se han aprovechado de nosotros, con todas sus falsas teorías en el bolsillo. Y nuestros bolsillos, en el interin, vacíos. Aquél mi ex-psicoanalista era un loco y un asqueroso. Se creía dueño y señor de los hombres. por sobre los demás mortales. Pero su tratamiento era inocuo. No curaba nada ni a nadie. Pura cháchara. Lo siento por los que creen que son buenos psicólogos. De veras que lo siento. pero donde no hay una base metaf´ísica, una ética bien estructurada, no hay nada.

Seguiré otro día. Ahora estoy cansada.